El gatekeeper de Kurt Lewin

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Por Antón R. Castromil / Contacto

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¡Ojo! El siguiente texto puede contener extractos literales de las distintas obras que se citan al final del artículo. En esta web estamos en contra de la piratería y de la citación anónima.

Para algunos tratadistas (Valbuena, 1997) uno de los conceptos que más visibiliza el poder del periodismo tiene que ver con la figura del gatekeeper, el “guardabarreras”, “guardavallas” o “portero”.

En el fondo de este concepto podemos encontrar dos símiles: La información como corriente, como flujo. Y alguien con poder para cerrar o abrir las compuertas que detienen o facilitan que la información sigua avanzando.

Ese alguien es el gatekeeper, desarrollando todo su poder.

La idea de guardabarreras procede de la teoría de campo de Kurt Lewin.

A Lewin le interesaban las actitudes y su proceso de cambio. Durante la Segunda Guerra Mundial llevó a cabo un estudio sobre la alimentación de los norteamericanos que sirve de base para la conceptualización del gatekeeper en comunicación.

Lewin distinguía entre factores psicológicos y no psicológicos en la toma de decisiones y en la posibilidad de que un alimento llegase a la mesa de una familia.

Es aquí donde, según Valbuena (Ibíd) surge la idea de “canal”: la horticultura es un canal. Los negocios de alimentación y distribución forman otros dos canales muy importantes.

También se pueden considerar canales las costumbres de un lugar, como tomar alimentos frescos o hacer conservas.

De este modo, dice Lewin, que los alimentos no se mueven por su propio impulso, sino que entran o salen del canal y se desplazan de una sección a otra del canal por obra de un gatekeeper.

En el caso de la alimentación la guardabarreras es el ama de casa.

Según, Lewin existen fuerzas que favorecen que el ama de casa deje que un alimento llegue a la mesa: lo atractivo que resulta y su bajo precio.

Aquí se podrían discutir, cambiar o ampliar los argumentos. Pero el esquema es el mismo: el ama de casa decide qué va y qué no va a la mesa.

Si el ama de casa hace que el alimento pasa la barrera, ésta defenderá la decisión que ha tomado.

Por ello, para Lewin, resulta muy importante estudiar la estructura cognitiva del gatekeeper para saber qué alimentos se consideraba que merecían estas dentro o fuera, las pautas de comida y el propio significado del hecho de comer.

También habría que tener muy en cuenta los valores, percepción de necesidades y obstáculos a superar que consideraban importantes las amas de casa gatekeeper.

Esto le interesaba a Lewin, sobre todo, en el contexto de la escasez provocada por la Segunda Guerra Mundial:

¿Qué alimentos se suprimen debido a que las amas de casa no están dispuestas a aumentar su presupuesto para adquirirlos debido al alza de precios por su escasez?

¿Cuáles, a pesar de todo, se siguen consumiendo?

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Aplicación a la comunicación y al periodismo

Las aplicaciones a la comunicación de los estudios de Lewin parecen evidentes.

Las amas de casa no son sino los redactores jefe o aquellos otros periodistas cuya función principal es abrir o cerrar las compuertas del medio. Permitir que ciertos acontecimientos reciban cobertura e impedir que otros la tengan.

La relación con la teoría de agenda-setting es evidente. Pero ambién, siguiendo a Lewin, con el estudio de los factores de noticia de la profesión periodística.

¿Cuáles son, entonces, estos sesgos profesionales?

Suele considerarse que para que un acontecimiento merezca ser tratado por los medios de comunicación debe contener una serie de características que los periodistas buscan y valoran.

Las principales características de toda notica tienen que ver con cuestiones como la sorpresa, la negatividad, la tematización y la personalización (Bouza, 2004).

La sorpresa

La sorpresa en cuanto elemento que da valor noticioso a un acontecimiento se refiere aquello que se sale de la norma, de la aburrida cotidianeidad de los hechos.

Que remueve al espectador en la butaca de su salón, haciéndole levantar la vista de su letargo, aumentando su atención y abriendo los ojos como platos.

Esto se pretende con la sorpresa: Llamar la atención de las audiencias y, si es posible, mantenerla hasta el final del relato noticioso.

El recurso a lo sorprendente alcanza su máxima expresión en la denominada prensa amarilla o sensacionalista, en la que la apelación a lo sorprendente (por morboso, normalmente) resulta constante.

La negatividad

Segundo elemento de la noticia: Negatividad. Lo negativo suele considerarse más noticia o, lo que es lo mismo, las grandes noticias suelen ser malas noticias.

Echemos un vistazo esta misma noche a los principales programas de noticias de las cadenas generalistas de televisión. Con un papel en la mano tomemos nota de las cinco principales informaciones que abren el telediario.

Apuntemos el tema y el tono de esas piezas informativas: Positivo, negativo o neutral. Probablemente, sea cual sea su temática, el tono observado contenga elevadas dosis de negativismo.

Otro elemento que obra a favor de la inclusión de sesgos negativos en las noticias que publican los medios de comunicación tiene que ver con una característica interna de las coberturas y temas negativos.

Las cuestiones así presentadas se recuerdan mejor que las enunciadas en tono positivo (Jamieson, 1992). ¿O por qué de entre los diez mandamientos de la ley de dios, siete se enuncian de modo negativo? Parece más fácil recordar lo prohibido que lo permitido.

Pero, además, los enunciados negativos son capaces de desencadenar, con mayor probabilidad, un efecto priming. Jo y Berkowitz (1996) definen este efecto como aquella situación que se produce cuando “el sujeto presencia, lee u oye un suceso a través de los mass media, en su mente se activan una serie de ideas de significado parecido (…) y (…) dichos pensamientos son capaces de activar otras ideas y tendencias semánticamente relacionadas”.

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Tematización

La tematización constituye la tercera gran característica de las noticias, junto a la sorpresa y la negatividad. Tiene que ver con el hecho de que se produzca un “ajuste temático al medio” (Bouza, 2004).

Es decir, si el medio que tematiza es, por ejemplo, un periódico católico y monárquico (como el ABC en España) parece muy probable que cuestiones que apelen a la moral cristiana o a la responsabilidad en el ejercicio de las funciones del jefe de estado tengan mayores posibilidades de convertirse en noticia.

Es decir, conviene que los políticos en campaña sepan, en todo momento, con qué medio están tratando y qué expectativas tiene ese medio de comunicación.

Por eso resulta muy conveniente contar, entre los componentes del equipo de campaña, con algunas personas acostumbradas al trato con los periodistas. ¡Aquí hay oportunidades laborales!

Personalización

Por último, los medios de comunicación suelen considerar que aquello que es posible personalizar tiene más posibilidades de convertirse en noticia.

La personalización hace referencia a la preferencia que experimenta el periodismo por poner cara a las dinámicas y cuestiones sociales.

En algunos momentos esto resulta muy difícil. En la medida en que los temas abstractos tienen, por definición, una complicada personalización, resultan mucho menos agradables para los profesionales de la información, especialmente si trabajan en medios audiovisuales.

Este es el motivo por el que los reporteros que tienen que elaborar una noticia sobre los tipos de interés o la inflación, por ejemplo, lo pasen tan mal.

No les queda otra que acudir a despersonalizadas imágenes de planchas de billetes en frenético movimiento o chorros de monedas cayendo voluptuosas de las máquinas del Banco de España. Moraleja: Una noticia es más noticia si está personalizada.

En conclusión, estas y otras cuestiones deben ser tenidas muy en cuenta a la hora de entender el proceso de selección que llevan a cabo los periodistas.

Son la materia prima a partir de la cual los medios construyen ese pseudo entorno que, a la postre, les servirá a los ciudadanos para moverse en el complejo mundo político que les rodea.

Pero que, como parece obvio, a veces, poco se parecen al entorno real. ¿O a veces no se constata que lo anecdótico, por sorprendente, aparece en la mente de los ciudadanos como algo supuestamente habitual en la sociedad?

Madres que abandonan hijos (que malas madres hay en la actualidad), niños que se comportan de forma siempre consumista (qué mala educación reciben los niños hoy en día) o políticos siempre y bajo todas las circunstancias como corruptos.

Referencias

– Bouza, F. (2004): “The Impact Area of Political Communication: Citizenship Faced with Public Discourse”. International Review of Sociology. Vol. 14 Nº 2.

– Jamieson, K. H. (1992): Dirty Politics. Deception, Distraction, and Democracy. New York. Oxford University Press.

– Jo, E. y Berkowitz, L. (1996): “Análisis del efecto priming sobre la influencia de los media: una puesta al día” en Bryant, J. y Zillmann, D. (compiladores): Los efectos de los medios de comunicación. Investigaciones y teorías. Barcelona. Paidós.

– Lewin, K. (1943): “Forces behind food habits and methods of change”. Bulletin of the National Research Council. Pp 132-135. (consultado on line)

– Valbuena, F. (1997): Teoría general de la información. Madrid. Noesis.

>>> Entrada similar en el blog: Elementos de la noticia

Más recursos

Felicísimo Valbuena, al que citamos en este artículo, en los dos vídeos que reproducimos a continuación procedentes del Canal de Youtube de la Fundación Gustavo Bueno, nos ofrece una extensa conferencia sobre la teoría del gatekeeper:

 

 

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