El sujeto de la comunicación de masas según Le Bon

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Mi copia de la edición española del clásico de Le Bon. Imagen propia distribuida bajo licencia Creative Commons

Por Antón R. Castromil / Contacto

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¡Ojo! El siguiente texto puede contener extractos literales de la obra de Gustave Le Bon que se cita al final del artículo. En esta web estamos en contra de la piratería y de la citación anónima.

Las técnicas de propaganda propuestas por Lasswell descansan en una consideración específica del sujeto al que van dirigidas: La masa.

Desde el punto de vista terminológico, en Psicología Social y análisis de medios se suele distinguir entre una multitud y una masa. Obsérvense los matices.

El concepto de muchedumbre o multitud

La pertenencia a una multitud ofrece a los individuos que la integran una sensación muy poderosa de anonimato, de la que deriva otra sensación: la de ser invencibles y, sobre todo, la de carecer de responsabilidad personal por los propios actos.

El ejemplo paradigmático aquí sería la actuación de los hinchas de fútbol amparados en la multitud de las gradas de un estadio.

Otras ideas importantes aquí serán:

1) El contagio de ideas y sentimientos entre los miembros de la multitud, lo que produce un cambio rápido de comportamientos.

2) Las multitudes son capaces de sugestionar a sus integrantes hasta el punto de que tales individuos apoyarán ideas y comportamientos que en un estado normal no apoyarían.

La multitud se define, así, como una unidad de experiencias emocionales.

La masa

Si las multitudes se definen por sus experiencias emocionales compartidas, las masas, en cambio, tienen de característico el aislamiento interpersonal. Las masas están compuestas por individuos aislados y anónimos con escasa interacción y comunicación entre ellos.

La masa, además, es extremadamente heterogénea e incluye personas de todos los estratos sociales (clases altas, medias y bajas).

Las masas son simples agregados de individuos que están separados y no se conocen entre sí pero que reaccionan en respuesta a sus necesidades.

Este concepto de masa responde a las transformaciones de las sociedades a lo largo del siglo XX. Ejemplos de masa son aquellos individuos preocupados por algún acontecimiento nacional, aquellos interesados en un juicio por asesinato que ponen en la televisión…

Los individuos miembros de la masa comparten experiencias e ideas comunes pero están desconectados unos de los otros.

Pero esta desconexión puede tener consecuencias sociales muy notables cuando los comportamientos de los miembros de la masa coinciden: Cuando se deja de consumir un determinado producto o cuando un cantante se convierte en estrella de la noche a la mañana.

El concepto de Le Bon que vamos a estudiar a continuación comparte características típicas de las multitudes y las masas.

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Las muchedumbres en Le Bon

Gustave Le Bon se refiere, siendo estrictos, al concepto de multitud, aunque en su libro Psicología de las Masas se hable de masas.

La multitud o muchedumbre, así, estaría compuesta por un conjunto de individuos de cualquier clase social, nacionalidad, profesión y sexo independientemente de los motivos que les lleven a convertirse en multitud. Los individuos de la multitud poseen características nuevas y diferentes a las de cada uno de esos individuos por separado. La personalidad consciente se esfuma.

Se forma en la multitud una especie de “alma colectiva”, transitoria, que dura lo que dura la multitud. Para que se forme es necesario que aparezcan una serie de elementos “excitantes”.

Sean quienes sean los individuos de la multitud, el simple hecho de que se transformen en multitud les dota de una especie de “alma colectiva” por un tiempo determinado, generalmente corto.

Le Bon considera que el comportamiento humano deriva, en una parte considerable, de lo inconsciente, que tiene un claro rasgo hereditario. Esta parte hereditaria e inconsciente del comportamiento tiene su origen en los residuos ancestrales que constituyen el alma de las razas. Así, se llega a afirmar que la mayoría de nuestros actos cotidianos son el efecto de móviles ocultos que se escapan a la vida consciente.

Los individuos de una comunidad, como comparten esa alma de la raza, son muy similares en sus actos inconscientes y suelen diferir en los conscientes, que derivan de la educación y de las herencias excepcionales. Incluso los individuos más inteligentes y diferentes del resto tienen instintos, pasiones y sentimientos idénticos a los de los demás individuos de la sociedad.

Borrado de lo individual

En las multitudes se produce una especie de borrado de las características individuales (educación, herencia excepcional) y aflora únicamente aquello que les une, de naturaleza, como estamos viendo, oculta e inconsciente. Se borra la individualidad. Lo heterogéneo queda anegado por lo homogéneo y predomina lo inconsciente.

Los individuos encerrados en las multitudes adquieren, por el mero hecho numérico, un sentimiento de potencia y de invencibilidad que les permite ceder a sus instintos, que de forma individual, mantendrían a raya. Ello deriva también en un sentimiento de falta de responsabilidad personal por sus propios actos cuando se forma parte de una multitud.

Otra gran característica de las multitudes es el contagio mental. Se trata de un mecanismo que tiene que ver con la hipnosis y que sufren los individuos de las multitudes, de modo que los sentimientos se contagian de unos individuos a otros.

En las multitudes los individuos presentan características distintas a las que tendrían si fuesen analizados como sujetos aislados. Los individuos caen en una especie de sentido de fascinación similar a la del hipnotizado. Se le paraliza la “vida del cerebro” y se convierte en un esclavo de sus actividades inconscientes que el hipnotizador dirige a su placer. La personalidad consciente, así, se esfuma, del mismo modo que su voluntad y discernimiento quedan abolidos.

En este sentido, la labor hipnótica puede ser desempeñada por los medios de comunicación de masas.

Referencias

Le Bon, G. (1986): Psicología de las masas. Madrid. Morata


Otros recursos

– Vídeo del canal de Youtube Academy of Ideas sobre Le Bon (en inglés):

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